martes, 14 de diciembre de 2010

The Mystaken : Sweet Lies (Grabaciones de Impacto Lp)

Con motivo de la visita de los Stems en  lo que se supone era su última gira a mediados de este año alguien  dejó un comentario acerca de esta banda australiana haciendo hincapié en que Dom Mariani echaba una mano a estos chicos. Hoy ese disco esta sonando en el plato con todo un despliegue en lo que en edición se trata. Portada de generoso gramaje,  a cargo de Rick Chesshire y vinilo en blanco nuclear con  sorprendentes registros en edición limitada. La historia de la banda comienza hace casi una década en la cabeza de una fanática del garaje punk de dudoso apellido y encantador nombre María Sokratis. Chica  que ha pasado por infinidad de bandas de dispares nombres como The Masonic Whores, The Fandoras, The Puddings ,The Krackers, por nombrar algunos,  que licenció un ep con The Boyettes  y que perdió la cabeza por los británicos Mystreated, de ahí el nombre de esta banda.  Tras un  largo camino de diez años con pequeñas grabaciones,  trasiego de componentes , la edición en este país de un disco que no deja indiferente a nadie tras su escucha, empezando por ese poderoso “Sweet Lies” que se mueve en la misma telaraña sónica de unos Dt’s o Bellrays. Voz con poderío y guitarras quebranta huesos, que dan paso a “Red telephone”  donde un muro de sonido no deja lugar a fisuras pero que permite apreciar momentos pop . “Trash” que  recuerda a las Gore Gore Girls de Detroit  con un Jerry Nolan de los Bored desfasando con la guitarra. La colaboración con Dom Mariani llega de la mano de “You better go now”  pop de chicas con todos los ingredientes que ha usado Nikki  Corvette, The Shivvers o B Girls entre otros grupos. Otro tema que atrapa es ese “Doing my head in”  con ese incesante órgano y cortos pero concisos solos de guitarra. Dando la vuelta al disco las voces  que en vez de lamentarse  claman  en ese “Kisses (A lament for Arthur Rainbow)”, “Make Up”, “Speed dogs”  recuperando un sonido hard rock  sin acomplejarse y perfectamente ejecutado. Todo ello  sin pasar por alto la versión que se marcan del manido “Strychnine” de los eternos Sonics y con la sensación de tener una golosina vinílica entre los estantes de mi trastero. (Oscarkotj-2010)