domingo, 7 de abril de 2019

The Sellwoods –Two Stroke Smoke (Chaputa Records Ep)

Tras dos ep’s  que han desgastado el diamante del tocadiscos , la banda de Portland entrega una nueva rodaja de garage punk en toda regla. Matt y Lisa han pillado unos packs de cervezas y se han metido en el sótano de Dave Berkham (Reverberations) para jugar con la grabadora que el  bueno de Dave ha pillado y de esas sesiones salen estos cuatro nuevos temas. Empiezan con un “Two Stroke Smoke” que supura espíritu y actitud teenager por todos los poros que complementa de largo las posibles carencias que pueda tener el ahora cuarteto con la incorporación de Miss Kitka a las teclas muy presentes en este  tema que sin duda bailara Lux Interior allá donde esté. “Kimchi” es otro ejercicio de garaje punk cargado de teclado machaca neuronas, dos temas propios que dan paso a dos versiones en la cara b, empezando por  una magnifica revisión del “No More” de Morning Dew en donde Matt anda realmente fino a la guitarra. Cierran este artefacto con otra lectura endiablada del “Want me” de los Night Crawlers  que te hace desempolvar la biblia del garaje punk según Tim Warren. Todo ello con  magnifica portada de Rui Ricardo fijo en nómina  en la factoría Chaputa, los retoques de Mike Mariconda y la entrega sin concesiones  de una banda que me flipa. (Oscarkotj 2019)






viernes, 15 de febrero de 2019

Jibaros - Dislexia Lp


Los funambulistas más atrevidos desafían a la parca prescindiendo de la red en sus números. Esa red que concede seguridad y confianza es un estorbo para el talento y la locura de quien decide arriesgar, un elemento inútil para aquel que no se conforma con el aplauso del respetable sino que busca el asombro y la sorpresa. La libertad es innegociable, sólo el artista osado es capaz de dar forma a una obra que trasciende el espacio y el tiempo. La música no es ajena a estos principios, son muchas las formaciones que se lanzan al vacío con la protección de la red, conscientes de que el riesgo es mínimo, pero son los temerarios, aquellos que huyen de corsés y manuales de estilo, los que acaban firmando discos que pasan a ocupar un lugar privilegiado en la banda sonora de nuestras vidas. En ello andan metidos estos cuatro intrépidos que responden al nombre de Jíbaros, que han decidido apartarse de los caminos trillados para dar forma a un disco soberbio. En “Dislexia”, César, David, Alberto y Gabriel caminan sobre el alambre sin red, el talento que rebosan les protege de cualquier caída y les hace caminar con paso firme a lo largo de los 12 cortes que componen este disco. 

Y es que desde el mismo título, el segundo LP de Jíbaros es una declaración de intenciones. Esa “Dislexia” es el efecto que pretenden causar en el oyente: el contraste entre el pop luminoso de algunas de sus canciones y el rock asfixiante y denso de algunos de los pasajes del disco; dislexia sonora, genial sinestesia jíbara. Esa alteración sensorial se produce con el primer tema del disco, “Confusión # 9”, un disparo de pop turbio, áspero, melodías que raspan y nos arañan con dulzura los oídos. “Te tengo” nos rompe la cintura, es un regate de pop nueva olero que contrarresta el visceral arranque del LP. La tercera canción del álbum se titula “Nuestra canción”, un soberbio trabajo de guitarras y voces deudor de Nick Lowe. “Cerebro electrónico” conecta con la frescura del pop español de los años 60, pero lo hace en clave de beat oscuro y con una letra alucinógena y alucinante; una maravilla. Pero quizás una de las gemas disléxicas de este disco sea “Guerra mundial”, un tema que nos descoloca con sus primeros acordes, una canción que, partiendo de un ramalazo de postpunk, metamorfosea hasta convertirse en una soberbia composición de pop pluscuamperfecto. El broche a la cara A de “Dislexia” lo pone “Posibilidad”, un pepinazo cósmico que ya nos habían adelantado Jíbaros como cara B de su single Parranda (Sweet Grooves / Hurrah! / Snap. 2018); descaro callejero y energía a raudales. 

Damos la vuelta al disco y nos asalta otro brote de dislexia, una tremenda canción que cabalga entre el punk y el glam, uno de esos temas que crecen a cada escucha, una melodía de largo recorrido sostenida por unas magníficas guitarras y construída en torno a una gran letra. “Ritmo tropical” relaja el tono profundo de su antecesor, es como ese amigo que te da un golpe en la espalda cuando te pones muy profundo y te dice “anda, vamos a divertirnos”. Y vaya si lo consigue, es un tema pegadizo, con un estribillo de los que se tatúan en la memoria, un himno de powerpop hipervitaminado que hace que todos queramos subirnos a esa moto de la que habla la letra. “La fábrica de problemas” retoma la senda más abrupta del disco a base de rock venenoso y áspero. El vivo retrato de una banda inconformista que no tiene reparos en transitar los caminos menos amables del pop y que sabe salir victoriosa del desafío. La urgencia y la energía del mejor powerpop están presentes en “Buscándote otra vez”, puro jibarismo que nos hace pensar en su primer trabajo, una canción sobresaliente. El guante lo recoge con elegancia y acierto “Las palabras se las lleva el viento”, una composición de pop con retrogusto garagero, en la onda de Muck & The Mires, y que enfila con garra y carácter el final de un disco que no queremos que se acabe nunca. Es “Rock Star Lux” la canción que pone fin a esta “Dislexia”, y lo hace a base de pop glamuroso pertrechado de resplandecientes guitarras. Un broche de oro a un disco sublime, que consagra a Jíbaros como uno de los grupos más en forma del panorama musical español. 

“Dislexia” ve la luz gracias al esfuerzo y a la unión de cinco pequeños grandes sellos: KOTJ, Sweet Grooves, Hurrah!, Delia y Snap. Cinco sabuesos de refinado olfato que siempre andan en busca de la melodía perfecta. El disco ha sido grabado y mezclado por Pepe Bermejo y masterizado por Raúl Martínez en Klangstudio 7. Y no podemos pasar por alto el trabajo de Víctor VS, que ha sabido captar la esencia jibarita y disléxica de este disco en una portada que recoge los cuatro brazos de los músicos a modo de hidra desatada. Tomen asiento y contemplen la arriesgada maniobra de Jíbaros, que le muestran el dedo corazón a la autocomplacencia con un disco que derrocha versatilidad e ingenio. Cuando la sorpresa les haya permitido cerrar la boca, pueden ustedes aplaudir, estamos ante uno de los discos del año. 

Binguero (2019)
 




domingo, 3 de febrero de 2019

The Visitors – S/t (Wild Honey Records Lp)


Mucho podría escribir sobre esta banda desde que me hice con su lp a finales de los 80’s (posiblemente lo haga en futuras entregas) de momento nos haremos cargo de la reedición de este disco dando cuatro pinceladas para ubicarnos en quienes eran. Damos por hecho que todo el mundo conoce a los seminales Radio Birdman . Tras la disolución de los Birdman y  la gira de New Race, en donde los algunos componentes de MC5, Stooges y Radio Birman mantenía el tipo a base de sobredosis de energía, Deniz Tek junto a compañeros de Radio Birdman crea esta banda que vio su único lp en el sello Citadel en 1985. La banda estaba formada por Deniz Tek que junto a  Pip Hoyle (Organo) y Ron Keeley (Batería) (dos ex Birdman) , la labor al bajo de Steve Harrys y las voces de Mark Sisto (Minister of defence en Radio Birdman) dejan para la posteridad 12 temas en donde la sombra de los Doors es muy alargada como queda claro en las primeras notas de “Living World” en donde Pip Hoyle disipa dudas sobre su admiración por Ray Manzarek. Cuando “Brother John” suena los recuerdos de los 80’s vienen a mi cabeza a pesar de que este tema jamás sonó en ningún antro de mi ciudad que estaba en conexión con los tiempos que corrian. La versión de “Haunted Road” y “Sad TV” están en otra liga comparadas con las que se pueden escuchar en el “The First and the last” de los New Race, “Life Spill” me sigue gustando a pesar de los años y me llevan a desempolvar los discos de los Screaming Tribesmen y los Hitmen. Los continuos guiños a la banda de Jim Morrison se sienten en títulos como “Journey by Sledge”, “Euro girls” o “Miss you to much”  en donde Mark Sisto utiliza registros vocales usurpados al mismísimo Iggy Pop del Raw Power. El poso de los eternos Radio Birman se revuelve en “Let’s have some fun” y “Hell Yes”,  lastima que las guitarras en este disco estén en segundo plano, el disco original se cerraba con “Disperse”  y en esta reedicion de añade como bonus “Skimp the Pimp” que hasta la fecha estaba inédita en vinilo y donde la banda se lanza a tumba abierta con momentos cargados de intensidad. Un disco para completistas con interesantes notas, diferente portada y una manera de hacerse con el legado de esta banda sin tener que sangrar la visa. (Oscarkotj-2019)



sábado, 26 de enero de 2019

Headless Horsemen – Yesteradys’s Numbers (Dangerhouse Skylab Lp)


Solo los más viejos del lugar se acordarán de esta banda. La década de los 80’s enfilaba sus últimos años y mientras muchos de nosotros estrenábamos nuevo digito en nuestra vida llegaban a cuentagotas noticias de lo que ocurría en otras partes del planeta (musicalmente hablando). Los Fuzztones desde NY eran una de las bandas de las que todo el mundo hablaba, de los innumerables mercenarios que pasaron por sus filas aparecieron estos Jinetes sin Cabeza que vieron editados sus trabajos solo en Europa de la mano de Resonance. En sus filas estaban Chis Cush y Elan Portnoy a las guitarras, David Turetsky a los tambores y Peter Stuart al bajo, que junto a Ira Elliot que también golpeo  tambores en estos Headlees Horsemen 
Este disco recopila temas de sus único lp “Can’t help but shake”, un mini lp “Gotta be cool” y el single “Hotel Cadillac” , cuando empieza a sonar “Can’t help but shake” en versión demo, las reminiscencias de los Flamin’ Groovies mas rockeros son palpables.  Tras este primer azote sonoro siguen lecturas  totalmente creíbles de clásicos como “What d’I say” de Ray Charles, “Glow Girl” y “Armenia city in the sky” incluidos en el Sell Out de los  Who, “Bad Boy” de Larry Williams, , “Good times” de Easybeats o el  incombustible “Leavin’ Here” que firmaron los eternos Holland-Dozier-Holland. Estas versiones se mezclan con temas de factura propia  como “Any port in a storm” en deuda con la banda de Keith Moon de forma descarada,  “Miles above” a medio tiempo , “Gotta be cool” que parece sacada de un directo de los mismísimos Romantics de Detroit, “See you again”  perfectamente podría haberse colado entre la infinidad de bandas que nos vendían con la etiquete de nuevo rock americano o la versión en maqueta de “It’s all way”. Completando este disco, la banda totalmente entregada en directo con los temas “Hotel Cadillac” y  un “Tallahassee Lassie”  en plena combustión, temas que aparecieron en un single promocional que acompaño a las primeras copias de su unido lp. Todo ello con una preciosa portada, sonido perfecto y unas notas impagables a cargo Jeff Cuyubamba y Matthew Corkins responsables del blog Shake Some Action, dedicado a la escena de garaje en NY y de visita obligada (http://www.shakesomeaction.nyc/). Un disco de los que hay que tener si comulgas con las rodajas de vinilo que se revisan en esta sección. 



domingo, 20 de enero de 2019

The Woggles – Please Leave me my mind (Wicked Cool Records 2x7”)


Muchos años siguiendo las lecciones del “profesor”  Manfred y sus Woggles y nunca me han decepcionado. Este nuevo doble single, presentado con un envoltorio de lujo a cargo de mi buen amigo Scott Sugiuchi (Stents, Hidden Volume  Récords), contiene cuatro nuevas píldoras de rock and roll para llevarte al colapso, empezando con ese “Please leave me my mind” en donde la guitarra de Jeff Walls te achicharra las neuronas a base de fuzz tan preciso como efectivo dando paso a “Eyeroll” que suena tan primitivo como genuino, rock and roll de primera mamado de bandas que perfectamente podían estar en recopilatorios como Sin Alley. El segundo disco se arranca con una base rítmica perfecta, con la amalgama de influencias en las que este cuarteto se mueve sin ningún problema y firmando un magnifico “Paisley in Paradise” empapado de fuzz y freakbeat que no hace mas que confirmar que estamos ante una de las más impresionantes bandas de garaje que han habitado este planeta en estos últimos 30 años. Cierran esta golosina vinílica con “Better slow that little red wagon down”, que perfectamente podría haber sido rescatada de cualquier rodaja con la etiqueta Specially. Como en cada disco,  estos chicos grandes disipan cualquier duda sobre ellos si es que alguna vez dudaste sobre su buen hacer. (Oscarkotj -2019)






miércoles, 21 de noviembre de 2018

III Mapache Fest



Ha pasado ya una semana y aún sigo recopilando fragmentos de mis neuronas, que permanecen desperdigados por la Lata de Bombillas tras el épico fiestón que allí tuvo lugar el sábado 10 de noviembre. Tercera edición del Mapache Fest, palabras mayores. Un evento que comenzó como una celebración privada, un cumpleaños entre amigos, la excusa perfecta para reunirse y contratar una banda para amenizar la velada. Los Bengala fueron los responsables, a ellos les corresponde el honor de haber sido el grupo que dio el pistoletazo de salida a esta aventura. El año pasado Los Mapaches decidieron abrir las puertas de su guateque de par en par, organizando de una manera más seria el evento: dos bandas, pinchada durante toda la noche y muchas ganas de pasarlo bien. Las Señoritas Estrechas y The Oddballs dieron el do de pecho en una noche memorable. Y así es como llegamos al III Mapache Fest, un festival que agotó sus entradas en tan sólo seis días y que trajo a Zaragoza a dos bandas que saben perfectamente cómo animar el cotarro: Los Glurps! y Lie Detectors.

Pero antes de nada, aclaremos quiénes son Los Mapaches. Ni más ni menos que un grupo de amigos, unos disfrutones que son habituales en los festivales de rock'n'roll más selectos del país, como el Bule Bule Toga Fest, el Surforama, el Funtastic Dracula Carnival o el Wáchina Wáchina Fest, entre otros. Su afición al desparrame y su carácter noctámbulo les impulsó a organizar su propia jarana, un cónclave de viejos conocidos y de canallas de diversa índole al que bautizaron como Mapache Fest. Tras las dos últimas ediciones, el Mapache se asienta como una cita ineludible en la agenda zaragozana, un evento capaz de atraer a gente de lugares como Valencia, Cataluña, Madrid o el País Vasco. Y es que la buena música y el buen ambiente que se respira en el Mapache son sus principales activos, la seña de identidad que le han convertido en una fiesta ineludible para todo amante del rock'n'roll y de la francachela.

En esta tercera entrega, Los Glurps! fueron los encargados de abrir fuego ante un público expectante y con ganas de poner La Lata de Bombillas patas arriba, tal y como sucedió. Estos titanes levantinos descargaron su garage punk en un concierto de alto voltaje que dejó claro que en su terreno no hay quien les tosa. Toneladas de fuzz y alaridos salvajes se apoderaron de la sala, haciendo que los presentes cayeran presa de un baile tribal a la vez que emitían extraños sonidos guturales. ¡Sí, sí, sí, el garage ya está aquí! Y lo demostraron con algunas de las mejores coplas de su repertorio, tanto aquellas que relucen en sus EP's como las que dan lustre a su fulgurante LP. Todo ello con un público entregado, que berreaba sus canciones mientras acababa con las existencias de cerveza del local, temas como "No estoy muerto", "Soy un animal", "No soy Cool" o "Déjame en paz", tonadas que ya son himnos entre la chavalada garagera. Por si todas las fechorías perpetradas fueran pocas, The Bingueros fueron invitados a sumarse a la fiesta, interpretando con Los Glrups! "Burundanga", un tema inédito de los valencianos, y "Cannibal Girl", el hit binguero por excelencia, en una actuación que queda para los anales de la historia. Sonrisa de oreja a oreja, litros de sudor y de cerveza y a por la siguiente banda. Sólo les pedimos a los Glurps! que vuelvan pronto, y que lo hagan con su teclista, al que echamos muchísimo de menos, y no sólo por cuestiones meramente musicales.

¿Qué se puede decir de Lie Detectors que no se haya dicho ya? A mí se me agotan los adjetivos para describir a la que es, en estos momentos, LA BANDA, así, con mayúsculas. Los vascos están en un estado de forma envidiable, algo que refrendan con tremendas canciones y con uno de los mejores directos de cuantos se pueden ver en la actualidad. Lie Detectors funcionan como una maquinaria perfectamente engrasada, con una guitarra que echa chispas, una sección rítmica que alterna seda y hierro y un cantante inimitable que despliega una energía y un carisma pocas veces vistos sobre las tablas de un escenario. Este cuarteto tiene una personalidad que lo hace único, forjada a base de glam, garage, rock'n'roll, pub rock, ye-yé y demas venenos musicales, todo ello con la voz de Txema como catalizador y con una presencia escénica impresionante. Lie Detectors no tienen todavía un LP, ni falta que les hace, con 4 singles han convencido a todo el mundo de que lo suyo va en serio, de que lo tienen. Tienen las canciones, tienen la actitud, tienen el directo, tienen el rollo, tienen todo aquello que a muchas bandas les falta, ese algo que no se ensaya en el local ni se imposta fijándose en ídolos de medio pelo; tienen todos los ingredientes para convertirse en la banda de rock'n'roll más importante de la década en nuestro país. Y si alguien cree que exagero, que se haga un favor y que vaya a verlos en directo. Los Detectors repasaron los temas de sus singles (todos ellos descatalogados), canciones como "Felicidad", "Chelsea Boots", "Pínchalo", "Sin ti no puedo estar"... Verdaderos trallazos capaces de levantar a un muerto, despachados con urgencia, energía y precisión. "Me gusta la calle", himno de los nocheros, y "Zapatos de gamuza azul", el clásico de Perkins en su versión del argentino Moris, marcaron los momentos más álgidos y eufóricos de un concierto impecable, con un público enchufado desde el primer acorde y una banda imparable.


Pero el Mapache Fest es más que conciertos, hubo una rifa (muy loca y accidentada, como viene siendo habitual) en la que se sortearon discos y carteles del evento, obra y gracia del genial Furillo. Se pincharon discos hasta que la autoridad competente decretó el desalojo del local y, sobre todo, se bailó y se gritó sin ningún tipo de medida. Personalmente, sólo puedo agradecer a este grupo de chalados que se hacen llamar Los Mapaches que contasen una vez más conmigo como cómplice en esta bendita locura; todas esas risas y esa felicidad no se pagan con dinero. Y a todos ustedes, amigos, les invito a la próxima edición, en la que seguro que habrá muchas sorpresas, dos (o quién sabe si más) bandas dispuestas a darlo todo y ese espíritu de diversión y fraternidad que hace tan especial al Mapache Fest. No dejen que se lo cuenten, vívanlo en primera persona y no se despisten, que comienza la cuenta atrás para una nueva edición, la cuarta. ¡Larga vida al Mapache Fest!


Binguero (noviembre 2018)





lunes, 12 de noviembre de 2018

Dee Rangers – All you need tonight (Low Impact Lp)


Estos suecos empezaron prácticamente con el siglo en curso. Algunos de sus componentes ya habían dado señales de vida en bandas como Maryland Cookies o Crimson Shadows en tiempos remotos. Ahora cuando miro hacia atrás, a lo largo de estos dieciocho años veo como han dejado muestras de su ADN sonoro en sellos con peso como Estrus, Screaming Apple, White Jazz o Munster por citar algunos de ellos. Tras años en el dique seco (su ultimo disco grande fue editado en el año 2010 y un par de sencillos entre los años 2015 y 2016) ese veneno que se llama rock and roll sigue corriendo por las venas de Johnny, Ulf, Per y Nicke que han licenciado un lp totalmente adictivo para el recomendable sello Low Impact.

He de confesar que la noticia de la edición de este “All you need tonight” no me llamó la atención mas que como nota informativa, pero amigo mío, fue ponerlo a sonar y uno tras uno de los trece temas me fueron seduciendo a base de melodías, riffs de guitarra sin contestación, azotes de fuzz y pop con nervio que te sacude la medula espinal.Sensaciones que empiezan desde los primeros acordes de “No one to love you” que abre este álbum en donde no se sacuden de encima las influencias de sus primeros discos,  garaje punk sin concesiones que estos chicos manejan con total destreza, para dar paso a una canción para enmarcar como es  “ I want a girl like you” power pop de muchos kilates junto a temas redondos como  “It won´t belong” o “Like she don´t care”  que perfectamente podrían estar en cualquier disco de los  Inmates.  “I´m going home”  ó “Something tells me the way” perfectamente podrían estar en el próximo álbum de sus colegas de sello, país e influencias como son los Maharajas. Dando la vuelta al plástico nos sacuden con un instrumental enloquecido de fuzz y farfisa totalmente demencial para dar paso a otra maravilla de power pop  de guitarras abrasadoras como es “I’m your fool” que es el primer single extraído de este disco, al que sigue un revienta pistas como “Gotta have a good time”. Cuando suena “Kisses sweeter than wine” pienso en como sonaría este tema en manos de los inolvidables Ramones...  Si el disco tenia pocas sorpresas hasta la fecha, uno se queda a cuadros cuando leen a su manera el “Older Guys” de los Flying Burritos Bros , una adaptación que me hace recuperar el Burrito Deluxe  de mi venerado Gram Parsons. Cerrando dos temas con la inconfundible firma de la banda “Patchouli” y “Nothing’s changed” que  completan un disco que  no ha dejado de sonar en mi tocadiscos en las ultimas semanas. (Oscarkotj -2018)




domingo, 21 de octubre de 2018

Tommy Lorente & La Cavalerie

Algunos de los mejores momentos de la historia del rock'n'roll son fruto de la casualidad, el resultado de un arrebato de improvisada inspiración que se traduce en pura magia. No hay como sacudirse las responsabilidades, los prejuicios y las obligaciones para conseguir que brote el talento y la libertad creativa que todo artista guarda en su interior. Es así como nace este disco, como si de una desenfadada reunión entre amigos se tratase; cinco músicos que se citan para tocar, con la única pretensión de divertirse. ¡Y vaya si lo consiguen! Si hay algo que transmite el último trabajo de Tommy Lorente & La Cavalerie es diversión. Todo ello es consecuencia de la química que se respira en el ambiente, que se palpa en cada canción y que consigue que una sesión de grabación trascienda más allá de la mesa de mezclas, llevando la pasión y la inmediatez del directo a nuestros hogares.

Tommy Lorente apenas nos da un respiro, es un creador en estado de gracia, un músico inspirado e hiperactivo que apenas ha dejado reposar su maravilloso segundo disco, "Stupefaction", y que se ha encerrado de nuevo en el estudio con su banda de cabecera para sacarse de la chistera un disco perfecto, sin fisuras. El de Biarritz ha pretendido con este trabajo dar una nueva vuelta de tuerca a sus canciones, a las que dota de mayor frescura, recurriendo a la esencia más primitiva de unas melodías brillantes, a las que insufla una ración extra de brío. Para ello ha recurrido a la grabación en directo, sin mezclas, con todos los instrumentos y las voces registrados al instante. Su arriesgada apuesta convierte a esta colección de canciones en todo un homenaje al rock'n'roll, grabando a la vieja usanza, como solía hacerse en los años 50, y catalizando esa energía, siempre presente en todas sus grabaciones, que aquí se desborda y eleva las composiciones a un nuevo nivel. El repertorio cuenta con 11 cortes, 7 de ellos pertenecientes a sus anteriores discos y 4 soberbias versiones. Las canciones de Tommy Lorente se visten con nuevos ropajes, enriqueciendo su sólida estructura de powerpop con fuertes matices de pub rock, rhythm and blues, garage e incluso punk rock, consiguiendo que suenen nuevas, como si fuese la primera vez que las escuchamos. Esa sensación se transmite desde el primer tema, "Le Rêve Américain", que suena contundente y contagioso, invitándonos a mover los pies desde el primer compás, y ya no cesa hasta que el disco deja de girar. "Dejeuner en Paix" es una versión de Stephan Eicher que consigue mejorar a la original, dotándola de energía y pegada, haciéndonos pensar en el "Somebody Put Something In My Drink" de los Ramones.

"Trop de Questions" forma parte de un CD single que Tommy Lorente editó en 2014, una canción llena de vitalidad, un tema luminoso al que aquí se le ha metido una marcha más y unas guitarras más distorsionadas que la hacen sonar más descarada. Uno de mis temas favoritos de "Stupefaction" es "J'ai Connu Mieux", un rock'n'roll de raíces americanas que en este caso se recrudece, convirtiéndose en un himno que bien podrían haber firmado Doctor Feelgood, con una armónica que haría estremecer al mismísimo Lee Brilleaux. Uno de los momentos más brillantes del disco llega con "Ne Parle Pas de Nous", que no es sino una increíble versión en francés de "Don't Talk About Us", uno de los pelotazos que firmaron Dom Mariani y Darryl Mather al frente de los eternos Someloves; puro sortilegio powerpop. El arranque de "Bien Étrange" nos permite tomar un poco de aire, aunque sustituya los acordes acústicos por la electricidad más pura, consiguiendo darle un plus de energía a este medio tiempo, y haciendo que suene más rotundo gracias a una omnipresente línea de bajo. Pasamos el ecuador del disco y nos encontramos con la tercera versión. Poco puedo decir cuando se interpreta con tanto gusto y precisión una de las mejores canciones del siglo XX. Y es que "Another Girl, Another Planet" de The Only Ones es una composición sublime, que suena maravillosamente bien interpretada en francés por Tommy Lorente & La Cavalerie, que la rebautizan como "Une Autre Fille, Une Autre Planète". Chapeau. "Conquistador" es otro de los cortes presentes en "Stupefaction", y al que se le añade una dosis de urgencia adolescente que nos hace pensar en los Paul Collins y la versión más descarriada de The Beat.

Una de las canciones que más destaca en el ya extenso catálogo de Tommy Lorente es "B.B. (Tu Me Plais Tant)", un corte que no podía faltar en este disco. Una canción que recoge todas las virtudes de Tommy Lorente como compositor e intérprete, la combinación perfecta entre garra y melodía, todo un ejemplo de versatilidad y de originalidad empaquetado en menos de 3 minutos, en los que, en este caso, hay hueco hasta para un arrebato de reggae. Magistral. "Katrine" pertenece a su primer largo, "Une Cruel Manque de Tendresse", el disco que puso a Tommy Lorente en el disparadero, presentándolo en sociedad como uno de los mejores compositores de la escena powerpop actual. No hay duda de que el nuevo vestido le sienta de maravilla a "Katrine", que gana frescura como canción, conservando todo su encanto. Y con "L'Opportuniste" llegamos al final del disco. Broche de oro con una versión del gran Jacques Dutronc, el inclasificable y mordaz compositor parisino, cuya canción luce en una reinterpretación que coquetea con el punk rock. Toque de atención a mandatarios y clase política de todo el Mundo.

La nueva incursión discográfica de Tommy Lorente & La Cavalerie nos muestra el lado más áspero y descarado de este músico francés, que se viste de alquimista para transformar sus composiciones, y cuatro acertadísimas versiones, en nuevas canciones. Ese hechizo lo consigue gracias a la inmediatez del directo y apoyándose en una banda que suena como un cañón; la conexión y el talento entre ellos se encarga de hacer el resto. Esta nueva referencia es mucho más que una simple anécdota en la discografía de este autor, es un disco con entidad propia, en el que Tommy Lorente deja de mirar a Tom Petty, Dom Mariani o Paul Collins por unos instantes, para fijar su atención en Peter Perrett, Wilko Johnson o John Felice. Suban el volumen y sientan la magia de un momento irrepetible que ha quedado registrado para siempre en un disco soberbio. No pierdan más tiempo leyendo esta reseña y háganse pronto con una copia, sólo hay 100 disponibles en una edición limitada y numerada. Bienvenido de nuevo, Tommy.

Binguero (Octubre 2018)



sábado, 13 de octubre de 2018

Jake Starr & the Delicious Fullness - The Witching Hour (KOTJ Records/Ghost Highway Recordings Ep)


La primera vez que Jake se cruzó en mi vida fue por la década de los 90’s, cuando mi fanzine daba sus últimos coletazos y él con su banda, Adam West, formaron parte de esa  etapa final escrita en papel. Mr. Starr es el tipo que está “where the action is”, como decía Kim Fowley a finales del siglo XX. Desde su pequeño sello Fandango Records daba cobijo a bestias del rock and roll como Hellacopters, Bellrays,Flaming Sideburns, Tupertines, Mensen o Candy Snatchers,  entre una interminable listas de bandas que pretendían abrirse un hueco en el circo del rock and roll. Tras un tiempo fuera del mercado, ya metidos en la segunda década de siglo,  lanza un single en  solitario en donde rinde tributo a Small Faces con “I got mine” y a los Easybeats con “Sorry”, dos clasicazos arrolladores que Jake interpreta con total pasión en las cuerdas vocales. La banda que lo acompaña son unos primerizos Hall Monitors, incluso encontramos a Bobby Belfiore de los Optic Nerve metiendo voces en este disco. No tarda en materializarse un nuevo proyecto y los Delicious Fullness son la banda oficial de Jake Starr. Sean Crowley y Kathleen Wilson a las guitarras,  Matthew Sullivan al bajo y un viejo conocido como Nathaniel Osgood de mis queridos Phobes a la batería. Con esta formación facturan un puñado de siete pulgadas fijándose en clásicos de los 60’s que interpretan con total credibilidad, sin imitar como Chocolate Watchband. Memorable su “Don’t need your lovin” al igual que el “City of People”  que The Illusions desde Michigan dejaron para las tesis del 60’s punk como el Back from the Grave o el “Satisfaction Guaranteed” sobre el que los Chesterfield Kings nos pusieron en la pista con su primer lp, sin pasar por alto la memorable versión del “You better run” de los Young Rascals se han marcado en su último single hasta la fecha. Pero no solo de versiones se nutre esta banda de Washington DC, si tienes la suerte de poseer una de los 500 copias que existen de su primer larga duración,  sabrás como  se las gastan cuando no se ponen en la piel de nadie y mascullan animaladas como “11CC”, “Theme from the Delicious Fullness” o “Vanilla Revisited” con un Jake vocalmente poseído y la guitarra de Sean quemándote las entrañas, “Learnin’ to Howl” que perfectamente podría estar firmada por los Woggles, permitiéndose, asimismo, un corto paseo por la psicodelia con “By the grace of Mood” tema que da título al álbum. Con semejante curriculum de rodajas en vinilo llega el momento de ampliar la colección con “The Witching Hour”  el nuevo ep que Ghost Highway Recordings y KOTJ Records han facturado  para la noche del 31 de Octubre. Tres temas en donde los Delicious Fullness se presentan desde el mas allá para entregar tres joyas como el tenebroso “The Witching Hour” con guiños a Lord Sutch, o un mágico “A ghould like you” una mezcla de los Standells y Troggs totalmente adictiva. Para poner broche de oro al vinilo cierran filas con “Torso Song” esta vez con Sean a las voces y con sonidos muy diferentes a los que nos tienen acostumbrados,  donde una sección de viento nos transportan a principios del siglo pasado a la noches de autos que nos ocupa. Y todo esto en edición limitada de 300 copias (150 vinilo color y 150 en vinilo negro) perfectamente vestidas para la ocasión por Scott Sugiuchi. Una golosina que será pasto de coleccionista muy muy pronto. (Oscarkotj-2018)

domingo, 23 de septiembre de 2018

Heatwaves – In my teens (Family Spree/No Tomorrow Ep)


Aun tengo el regusto en los oídos de los temas de su primer ep, especialmente el tema “You don’t love me no more” en donde se conjugaban nombres como Carole King y Gerry Goffin, Holly and the Italians, Suzy y los Quattro o Dum Dum Girls  de manera perfecta. Tras meses en los que mi giradiscos ha acumulado una nada desdeñable capa de polvo debido a la inactividad tanto de la máquina como de la persona que esto escribe, pongo a girar el nuevo ep de estos chicos con Ana al frente,  perfectamente respaldada por viejos conocidos  como José  de los eternos  Shock Treatment  a las cuatro cuerdas y   que bajo la batuta del sello No Tomorrow del amigo Javi situaron  a Castellón en el planeta Punk Rock en la década de los 90´s. La banda la completan Tomas, Rafa y Fernando, tambores y guitarras respectivamente. Los cuatro nuevos temas son todo un legado de pop que empieza con un impagable “In my teens” que directamente te roba el corazón y en donde Coky a la producción juega a ser Phil Spector con esos arreglos de cuerda maravillosos junto a los coros, los guitarrazos y la inconfundible voz de Ana ! Un temazo que desde la primera escucha pide sitio en mi jukebox mental !  Le sigue “Nothing last forever”  genuino sonido de grupos de chicas en los 60’s que tanto adoro. En la cara b “Don’t talk about my boyfriend” , no hace más que corroborar que estamos ante un disco que se hace adictivo a cada canción, hecho que se confirma con “Question de temps”  un medio tiempo de sobrada elegancia pop en donde Jose Dolz muestra sus capacidad compositiva,  en esta ocasión girando la cabeza y mirando a las chicas ye- ye francesas. Yo, de momento, vuelvo a dar la vuelta al siete pulgadas  para volver a disfrutar de estas cuatro canciones.  (Oscarkotj-2018)



domingo, 26 de agosto de 2018

Primevals – So Extra (Ghost Highway Recordings Ep)


El nombre de esta banda de Glasgow lo tengo asociado a esos discos que llegaban a las tiendas de tu proveedor habitual y siempre te fijabas en la portada pero siempre lo ibas apartando a un lado para acabar en el cajón de la tienda hasta conseguir el precio reducido.  En estos días vuelvo a recuperar parte de su dilatada carrera,  que ha permanecido en segundo plano a lo largo de estos casi 35 años desde que apareció su primer disco. A mitad de la década de los 80’s ficharon por New Rose, tocaron en el programa de John Peel y fueron eclipsados por bandas de su ciudad en popularidad pero no en personalidad. Tras muchos años de carrera y de optar por autoeditarse  sus propios discos, han acabado en la autopista fantasma con un ep de cuatro temas:  un primer trabajo editado en estas tierras en donde vuelven a dar una lección de clase y de buen hacer con canciones como “Diferent Person”, “Long Rider”, “Dislocation” y “Baby you’re so extra” ,temas llenos de intensidad, de electricidad y de personalidad, con miradas en el blues y en la ciudad del motor mas convulsa  pero sin desdeñar el pop con la clase de los mismísimos Hoodoo Gurus. Un disco de muchos quilates que merece dar a la banda el reconocimiento que se merece por meritos propios.

(Oscarkotj 2018)





jueves, 17 de mayo de 2018

Tommy & the Rockets - I Wanna Be Covered


Hay bandas a las que se tiene un cariño especial. Músicos que han puesto banda sonora a algunos de los momentos más entrañables de nuestras vidas, compañeros de viaje con los que hemos ido creciendo , desafiando al tiempo y a los cambios de soporte; de lo analógico a lo digital y vuelta a lo analógico, hasta el infinito y más allá. Estoy seguro de que no me equivoco si afirmo que los Ramones son una de esas bandas para la inmensa mayoría de quienes leen estas líneas, todos reservamos en lo más profundo de nuestras entretelas un lugar especial para los de Queens. Joey, Dee Dee, Johnny y Tommy han estado con muchos de nosotros el primer día de instituto, han sido testigos de nuestro primer beso, han protagonizado algunas de nuestras borracheras y nunca nos han abandonado cuando aquel tipo despreciable se enrollaba con la chica que nos gustaba. Sí, hay bandas que nunca te fallan, como los buenos amigos.

Thomas Stubgaard proclama a los cuatro vientos que sus primeros héroes musicales fueron los Ramones, no hay más que repasar sus grabaciones como Tommy and The Rockets para darse cuenta de ello. Tras irrumpir con un sorprendente primer LP, "Beer, Fun and Rock'n'Roll", y contraatacar con tres potentes EP's en forma de 7", el mago danés de la melodía ha decidido rendir homenaje a sus ídolos grabando un disco de versiones. "I Wanna Be Covered" es un disco perpetrado con el amor y el cariño incondicional de un fan, que selecciona 9 pildorazos ramonianos que todos hemos tarareado, e incluso berreado, en más de una ocasión. No es un disco de grandes éxitos, así que no hagan ustedes el feo ejercicio de señalar la ausencia de uno u otro tema; todos tenemos nuestras canciones favoritas dentro del catálogo de los Ramones y no tienen por qué ser necesariamente éstas, es obvio. Estas son las de Thomas, y no se les puede poner ni un sólo pero.

Otros músicos se habían atrevido antes a versionar discos enteros de los Ramones, es el caso de Screeching Weasel, The Queers, The Vindictives, Boris The Sprinkler, Parasites o The Mr. T Experience, y son incontables las bandas que han re interpretado temas de Joey y los suyos. Pero pocas han conseguido el gran reto, que es hacer suyas esas canciones, huir de la recreación, de la copia exacta, e impregnar de su propia esencia esas versiones; Thomas Stubgaard lo ha conseguido. Este ejercicio de nostalgia y de reconocimiento, se abre con "Rock'n'Roll Highschool", uno de los temas más reconocidos de los neoyorquinos, presente en su quinto LP, "End Of The Century", y al que Tommy and The Rockets dan una lectura vocal soberbia. Le sigue uno de mis temas favoritos, "Oh Oh I Love Her So", que se adapta como un guante a la idiosincrasia musical de la banda, un corte presente en "Leave Home", el segundo álbum de los Ramones, grabado en 1977. "I Can't Give You Anything" pertenece a "Rocket To Russia", tercera referencia de los padres del punk rock, y cuya urgencia y pegada se pone al día de la mano de Tommy And The Rockets. "Havana Affair" fue la cara B del primer single de los Ramones, una canción incluida en su homónimo disco de debut en 1976, una parodia sobre la Guerra Fría que Thomas Stubgaard ha querido incluir también en este disco. Uno de los himnos de la Iglesia Ramoniana que más he berreado a lo largo de mi vida es "She´s The One", presente en la magnífica cuarta entrega de la banda, "Road To Ruin", de 1978, y me alegro mucho de que también haga acto de presencia en "I Wanna Be Covered". También directa  de "Rocket To Russia" llega "Locket Love", un ejemplo del talento que estos cuatro muchachos escondían cuando se trataba de escribirle al amor en sus múltiples facetas. Y qué decir de "Don't Come Close", pues que suena maravillosa interpretada por Tommy and The Rockets y que es una de las grandes gemas de los Ramones. Procedente de "Road To Ruin", es uno de sus temas más maduros, una canción con una sólida arquitectura pop que ha sido eclipsada por los grandes himnos de la banda, y que Thomas Stubgaard recupera felizmente para este disco. "Carbona Not Glue" puede que tampoco sea una de las tonadas ramonianas más conocidas, a pesar de figurar en un disco tan reproducido como es "Leave Home", en cambio, "Listen To My Heart", que sirve para cerrar este "I Wanna Be Covered", es uno de los temas más celebrados de los Ramones; ambas canciones encajan a la perfección con el espíritu de Tommy And The Rockets.

KOTJ Records, Roctopus Tea Party Records, Monster ZeroRecords, Rocket Launch y Woimasointu han formado un aquelarre de melodías y guitarras punzantes para dar forma a este nuevo trabajo de Tommy And The Rockets, un disco que parte con la ventaja de apostar a caballos ganadores, pero que tiene el mérito de hacerlo con personalidad y manteniendo su esencia, huyendo del tan temido "grupo tributo", para ofrecernos un resultado final con enjundia y coherencia. Viendo el resultado, no nos queda más que arrojarle el guante a Thomas Stubgaard y retarlo a hacer una serie de tributos a sus héroes; sería genial ver un "I Wanna Be Covered" dedicado a Rockpile o a los Beach Boys. Mientras tanto, esnifaremos pegamento y disfrutaremos de esta entrega mientras esperamos entre la 53 y la 3ª.

Binguero (2018) 



miércoles, 16 de mayo de 2018

Lovesores – Rock And Roll Animal (Hound Gawd! 10”)


Scott Drake es de esos tipos que, sin dar la nota, va ampliando su CV a base de discos más que notables. Desde que empezó en esto del rock and roll con los Suicide Kings en unos ya lejanos 80’s hasta nuestros días, ha pasado por bandas como Humpers, Vice Principals, o hasta incluso, ha intentado empezar su propia carrera en solitario  acompañado por The World’s Strongest Men. En todo ese camino ha ido dejando discos en sellos de “relativa” relevancia en el mundo del rock and roll de serie B, sellos como Dionysus, Rankoutsider Records, Sympathy for the Records Industry, Epitaph, Junk, Safety Pin o Ghost Highway por citar unos pocos.
En estos últimos años y afincado en Portland (Oregon), Scott junto a algunos compañeros de fatigas en otras bandas (a veces compartidas) forma parte de The Lovesores una máquina de Rock and Roll que te sacude las pulgas desde cualquiera de sus discos (3 diez pulgadas y tres 7” hasta la fecha). Su último trabajo es de hace dos años, su título  “R&R Animal” quizás una declaración de principios o quizás un homenaje a Lou Reed, especialmente visible en uno de sus discos que  yo, personalmente, mas he escuchado del neoyorquino. Lo que es innegable es que los cuatro temas que componen este diez pulgadas son cuatro disparos de punk con mucho rock and roll empezando con ese “R&R Animal” que con riffs de guitarra  deudores de Chuck Berry, en manos de Wayne Kramer o Sylvain Sylvain, los Lovesores te inoculan ese veneno que es el rock and roll sin miramientos, para dar paso a un pateaculos en toda regla como “The Erotic Adventures Of Coca Cola Jones”. En la cara b  Saul Kroll y Adam Kattau, los dos guitarras de este combo se baten el cobre a guitarrazo limpio,  por momentos sonando a los MC5 y por momentos a los New York Dolls en un “The Wicked World” mortal. Para cerrar la vena Stone  sale a relucir en “When The Lights Go Out” y las ganas de mas temas de estos veteranos hacen que recupere de mi colección sus otros discos de los que, quizás, algún día de cuenta en este blog. Mientras, ya os adelanto, un chivatazo para abrir más boca,  en breve tendrán nuevos temas disponibles. Yo estoy deseando ya escucharlos, sabiendo de antemano que no van a defraudarme.
(Oscarkotj-2018)