martes, 22 de diciembre de 2009

Peter and the Penguins


HOW TO CHOOSE A SWEETHEART (NOT LAME CD)




Con la cabeza llena de momentos para no olvidar, pongo el coche en marcha, busco en la guantera este “How to choose a sweetheart” que tan sólo unos días antes había llamado a mi puerta. La líneas de la carretera son engullidas cada vez a más velocidad en una mañana de Sábado excesivamente fría a pesar de ese engañoso sol matutino. Las melodías llenan de color el habitáculo y una explosión de sonidos beat, en deuda con mis adorados Beatles, ponen banda sonora a mi felicidad. Un disco que aparece en mi vida por pura casualidad o quizás, simplemente cosas del destino, un eterno dilema que se olvida a medida que las canciones se suceden y te envuelven. Empiezan estos Noruegos con “Barefoot” una demostración de voces para quitarse el sombrero que da paso a una maravilla que ya te pone con el oído alerta, puro sonido Spongetone con todas las consecuencias y referencias. Los grados bajo cero se convierten en bienestar… mi cabeza es una explosión de recuerdos llenos de música mientras suena “Sweetheart” que pone a flor de piel un millón de sentimientos como anteriormente me había pasado ya con tipos como Van Duren, Big Star y demás artesanos pop. No se complican la vida y desgranan el pop más simple con un toque diferente en ese “The Walk”, reviven momentos del “Help” o “For Sale” en temas propios como “I want you” o “There’s no living here without you”, hacen una versión de “There goes Pete Best” con constantes guiños al cuarteto mas popular de Livepool, para entregar otro tema de nota como es “She took me by surprise” que volverá loco a todos los fans de Jamie Hoover. Adaptan el “Bumble Bee” de Lavern Baker edulcorándolo y vuelven a tocarme el corazón con esa joya pop titulada “If you Wanna leave me”, para foguearse con un tema clásico de los primeros Spongetones al que aceleran haciéndole que suene increíble, hablamos del “Here I go again” cuyo estribillo canto sin ruborizarme. Nick Lowe aparece en forma de influencia cuando “We don’t wanna fall in love” hace acto de presencia o me recuerdan a otro gran favorito como es Walter Clevenger cuando “That day will come” se desata. Un álbum de debut que es una sorpresa por un millón de motivos. Por nombrar uno: en sus filas están tipos que en su día prendieron fuego a los garajes de medio mundo con bandas como Kwyet Kings ó Cosmic Dropouts, el resto… ¡ve descubriéndolo tú mismo!. (Oscarkotj-2009)