sábado, 21 de diciembre de 2013

Los Huespedes Felices – Las cosas que no vemos (Clifford Lp)

Llevo muchas semanas escuchando este disco, antes incluso de que viera la luz de forma oficial y hoy es la primera vez que pongo los surcos a girar. Si las canciones casi terminadas ya me parecían soberbias, aún con los comentarios imaginarios de cosas que puliría en tal o cual canción, escucharlo completamente terminado es un autentico placer. Si el recopilatorio que este mismo sello les editó hace meses, puso a la banda en el sitio que la corresponde, con estas doce canciones los Huéspedes Felices pueden respirar tranquilos. Tras la primera escucha mi primera divagación fue “…..¿Qué hubiera pasado si este disco hubiera visto la luz en el sello con la proyección de Trouble in Mind de mis amigos Bill y Lisa Roe?”. De momento lo dejo en mero pensamiento y voy poniendo la aguja en temas como “Un, dos, tres…” en donde las guitarras suenan contundentes, el órgano crea su propio universo y las voces muestran ecos de los Hollies mas alucinados, busco los sonidos  que brotan de “En un día oscuro (canción triste)” uno de mis temas fetiche en este álbum, en donde las guitarras encienden la chispa para que esos días dejen entrever un pequeño brillo. De nuevo el trabajo de voces es increíble, casi me atrevería a decir desde mi ignorancia, que  pocas bandas en la actualidad cuidan esta parcela como lo hacen estos Huespedes. “Las cosas que no vemos” suena simple pero esta repleta de matices que vas descubriendo a medida que re-escuchas, “Pájaros” es un single en toda regla, mientras que el single oficial de este álbum “Llueve” esta repleto de guitarras envenenadas en vena Gary Quackenbush con pasajes psicodélicos de libro y perfecta conjunción con el teclado que por momentos martillea tu mente de manera insana. Los temas mas tranquilos me transportan al mismo lugar que lo hicieron los libros de autores que adoro y así mientras suenan  canciones como “El jardín”, “Buscando el sol” o “Las hojas caen” pierdo la noción del tiempo en lugares imaginarios donde me suelo perder mas a menudo de lo que sería aconsejable mientras estos chicos ponen banda sonora a esos momentos. Cierran este trabajo con “Otoño” y siento que estoy ante una obra que no tiene fecha de caducidad y que solo el tiempo me dará o no la razón. Destacar la excelente presentación en portada doble y cd acompañando al vinilo. (Oscarkotj-2013)