domingo, 21 de marzo de 2010

Chris Wilson and his Shameless Pickups


SECOND LIFE (ROCK PARADISE LP)

Siempre con los Flamin’ Groovies en la cabeza. Tras el disco de Cyril Jordan y sus Magic Christian, esa apisonadora de rock and roll que acompaña a Roy Loney que se hacen llamar Señor No y que ha sacado a la luz ese “Got me a hot one” sin desperdicio alguno. No podía faltar este último trabajo de Chris Wilson. Editado en Francia y que sigue la estela de sus anteriores trabajos tras la desaparición de la banda de San Fracisco, su paso por los Barracudas y posteriormente en aquellos desafortunados Fortunate Sons.
Un disco que empieza con “All the action” como si la etapa Sire de los surcos llameantes estuviera aun latente, con Mr Wilson entregado en la voz y las guitarras tejiendo melodías, un comienzo dentro de lo que se cabía esperar sin grandes sorpresas y con la expectativa de que ese nivel siga a lo largo de la docena de canciones que componen esta trabajo. Pero la ilusión se desvanece cuando “Sweet deceit” te descoloca por completo preguntando que pinta esta canción en este disco. Gracias a “Set free” te recompones con ese órgano que te trae a la cabeza clásicos de Dylan como el “Visions of Johanna” que no dudan en reversionar de manera correcta. Me centro en este “Secon Life” dando un repaso a los temas ajenos dejando que las guitarras desgranen rock and roll en temas como “Under de power lines” y “Blaze Away” así como power pop en “Shake that feeling”. Tranquilamente me dejo envolver por la tranquilidad de los medios tiempos “Not for real” y “Second Life” con arreglos de cuerda y una frase que inevitablemente me ronda la cabeza “If I had a second life, I’d spend it all with you….”. Busco los temas firmados por Chris y selecciono “Never love again” un medio tiempo a golpe de piano, cantado con credibilidad y que me incita a volver a posar la aguja sobre esos surcos varias veces para recrearme y disfrutar de esta canción, con unos coros muy Beatles al final del tema, (recuerdo la versión “You’ve got to hide your love away” en acústico que del grupo de Liverpool hizo en su primer disco en solitario). Busco “While there’s a life” y de nuevo la sombra de Robert Zimmerman es alargada y el blues se hace música en la canción que cierra este disco, el cual para los fans de esa seminal saga, se hace necesario poseer. Aunque los resultados no sean los esperados, inevitablente sigo la sombra del maestro, busco entre hileras de discos esa magnífica obra titulada Blonde on blonde y en este día lleno de tonos grises me dejo de nuevo seducir por sus canciones. (Oscarkotj-2010)